| La
cercana cueva de Santimamiñe posee una sala de pinturas
donde aparecen bisontes, ciervos, osos, cabras y caballos
salvajes. Los bisontes abundaban en Europa en la prehistoria,
pero fueron extinguiéndose hasta que a principios
del siglo XX sólo quedaban unos pocos ejemplares
confinados en los bosques caucásicos. Actualmente,
algunos ejemplares del mayor de los animales salvajes de
Europa, una auténtica reliquia del pasado, pacen
de nuevo en los prados de Basondo, dentro del programa europeo
de conservación de la especie.
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